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Nuestro equipo de especialistas quiso compartir algunos artículos sobre tecnologías, servicios, tendencias y novedades de nuestra industria en la era de la transformación digital.

Las empresas se ven determinadas y guiadas tanto por las decisiones que tomamos como por las que no tomamos. Todos los días nos enfrentamos a cientos de decisiones, aunque solo algunas de ellas son clave para nuestra empresa y terminan teniendo un impacto considerable en nuestras actividades. Para buscar el éxito de una organización, necesitamos utilizar distintos criterios y adoptar un modelo de toma de decisiones que nos permita ser objetivos y decidir en función de los intereses de la empresa.

Pero… ¿Qué es la toma de decisiones? Es el proceso mediante el cual se elige una alternativa específica entre un conjunto más completo, en función del análisis estratégico de la información y la evaluación de las resoluciones posibles. En este sentido, comparamos diferentes alternativas y acciones para seleccionar la que, según nuestras proyecciones, se traducirá en mejores resultados para la empresa, en busca de la eficiencia y eficacia al nivel de la organización.

 

¿Cómo se caracterizan las decisiones?

Primero tenemos que entender que hay momentos en los cuales conocemos el riesgo asociado con una decisión, mientras que en otras circunstancias es muy difícil estimarlo. En este sentido, podemos hablar de decisiones de riesgo, incertidumbre e ignorancia.

 

Decisiones de Riesgo Decisiones de Incertidumbre Dicisiones de ignorancia
Es posible calcular el riesgo asociado con la decisión. Se conoce el evento, así como también las posibilidades de éxito. Existe un riesgo pero es difícil identificarlo. Se conoce el evento, pero se desconoce la probabilidad de éxito. En este caso entra en juego el azar. Se trata de eventos desconocidos y, por lo tanto, probabilidades de éxito desconocidas.

 

Dependiendo de la frecuencia con que se las tome, las decisiones se clasifican en programadas y no programadas. Las decisiones programadas son aquellas que tomamos con frecuencia y que, por lo tanto, representan decisiones repetitivas. Para abordarlas, es recomendable desarrollar reglas, políticas o procedimientos que agilicen el análisis y la acción. Por otro lado, las decisiones no programadas son puntuales y no recurrentes, y por ende se caracterizan por requerir una resolución personalizada. Es necesario abordarlas desde procesos de toma de decisiones más amplios y estandarizados.

Como comprenderá, debemos tratar de minimizar las decisiones de ignorancia. En cuanto a las decisiones que se caracterizan por ser inciertas y no programadas, podemos estandarizar el proceso de la forma que analizaremos a continuación.

 

Cómo manejar decisiones inciertas y no programadas.

El proceso de toma de decisiones siempre comienza con un problema, que se entiende como una situación en la cual el desempeño deseado es diferente al desempeño real. Es importante tener una definición completa y concreta de la situación para poder entender el problema de manera integral. En este sentido, los problemas mal planteados están relacionados con el derroche de recursos, la pérdida de oportunidades y la aplicación de soluciones equivocadas.

 

decision making model

 

Veamos un ejemplo práctico…

Supongamos que una empresa está teniendo problemas en el área de TI, porque el equipo está enfrentando dificultades con los tiempos de desarrollo, es decir, el tiempo promedio de desarrollo de los proyectos es mayor al tiempo estipulado y acordado con las áreas interesadas. Para definir el problema de manera más específica, el 80% de los proyectos de los últimos 6 meses demoraron un 30% más de lo estipulado.

El obstáculo estratégico que representa este problema es que la empresa comienza a observar cuellos de botella en áreas importantes de sus operaciones. En consecuencia, el área de estrategia de la empresa define la tercerización del servicio de desarrollo para los proyectos más importantes. El desafío ahora será determinar qué proveedor de servicios de desarrollo de software será el mejor para el trabajo.

  1. Definición de los criterios para evaluar las alternativas. Los criterios son los aspectos de relevancia para tomar una determinada decisión en particular. Una vez que identificamos el problema, debemos identificar los criterios relevantes para poder solucionarlo. Continuando con el ejemplo anterior, los criterios definidos son: Costo, experiencia, comunicación y opiniones de los clientes.
  2. Ponderación de los criterios. A la hora de ponderar, lo que hacemos es definir qué criterios son más importantes que otros, ya que no todos tienen la misma relevancia para la empresa. En este sentido, definimos una puntuación para cada criterio en función de su relevancia e implicación estratégica.
  3. 3. Matriz de decisiones. Finalmente, para cada alternativa, valoramos los criterios y los multiplicamos por las ponderaciones. A continuación incluiremos un ejemplo bastante claro de una matriz de decisiones que se está utilizando.

 

decision making model: decision table

Illustration by Asana

 

Continuando con el caso anterior, el proveedor seleccionado sería Proyectos llave en mano de Huenei, ya que es el que puede lograr una puntuación general más alta teniendo en cuenta los criterios de decisión.