Nuestro Blog

Nuestro equipo de especialistas quiso compartir algunos artículos sobre tecnologías, servicios, tendencias y novedades de nuestra industria en la era de la transformación digital.

Bitcoin, la criptomoneda que empezó a operar a comienzos del 2009, es la primera implementación de lo que se conoce como Blockchain: un libro contable digital, distribuido e incorruptible, donde es posible registrar todo lo que sea valioso. Al independizarse como tecnología entre 2013 y 2015 y, gracias al agregado de la ejecución de pequeños programas denominados Contratos inteligentes, surgieron nuevos casos de uso. Alrededor de 2017, aparecieron las versiones privadas permisionadas, pensadas para el ámbito empresarial. En 2020, las principales implementaciones ya se encuentran al menos en su segunda generación, con casos de uso consolidados, varios propuestos y muchos por descubrir.

Si bien el término está en boca de todos, con promesas de revolución en cualquier ámbito, exagerado en más de un caso, está claro que es una tecnología a tener en cuenta y la cual aprovechar. Entre sus principales bondades, se destacan la inmutabilidad (imposibilidad de cambiar la historia de los registros realizados), trazabilidad y seguridad que brinda, lo que permite eliminar intermediarios, acelerando tiempos y reduciendo costos.

Concepto general

Un blockchain es una estructura de datos secuenciales, replicada en una red entre pares, criptográficamente segura, compuestas por bloques que sólo pueden ser agregados a través de consenso entre los integrantes.

El cambio de estado de la red implica la agrupación de datos en unidades conocidas como bloques. Los mismos solo pueden ser agregados, incluyen una marca de tiempo y se validan matemáticamente contra todos los bloques previos. Cualquier intento de eliminación o modificación de un bloque, invalida todos los subsiguientes. De aquí surgen principalmente las características de inmutabilidad y trazabilidad.

Con el uso de una red entre pares, en lugar de confiar en un servidor central propenso a ataques o momentos de inactividad, los miembros pueden comunicarse unos con otros para, entre todos, consensuar matemáticamente el nuevo estado de la red. Este mecanismo y el empleo intensivo de técnicas criptográficas, proveen un grado de seguridad informática nunca antes visto. Además de ser capaces de romper la criptografía, y de precisar controlar al menos el 51% de los miembros de la red, haría falta un poder de cómputo capaz de reconstruir el nuevo estado de la red, características que combinadas hacen inviable e inconveniente cualquier intento de alteración.

Clasificación

Las redes blockchain pueden ser del tipo públicas o privadas, con o sin permisos, donde las principales categorías que se forman son:

  • Pública, no permisionada: cualquiera puede participar y toda la información está abiertamente disponible. Es la opción preferida para la implementación de criptomonedas y aplicaciones distribuidas (donde se provee transparencia y evitan censuras). Son las que utilizan mayor complejidad computacional, y por lo tanto más lentas. No hay un dueño.
  • Pública, permisionada: se verifica la identidad de cada participante para otorgar acceso, pero la información está abiertamente disponible para los participantes. Suele utilizarse en sistemas de votación, e implementarse por consorcio de actores públicos y privados.
  • Privada, permisionada: se verifica y decide quién participa. Suele ser la opción empresarial. El dueño de la implementación es una empresa o un grupo reducido de ellas. Relajan la complejidad matemática, basándose en la cantidad reducida de participantes y sus permisos, por lo que son mucho más veloces. Algunas llegan a la granularidad de crear canales específicos entre dos participantes, sin afectar a la seguridad matemática que la red provee.

Consideraciones

Una blockchain está en el backend de una aplicación, ocupando el lugar de una base de datos tradicional. Dado que su espacio de almacenamiento solo se incrementa, y además se replica en todos los integrantes de la red, se recomienda guardar en la misma solo lo estrictamente necesario y convivir con una base de datos para todo lo demás.

No se necesita Blockchain per sé, sino una solución que derivaría en su uso.

Dos puntos fundamentales para decidir su implementación, es analizar si habrá distintos actores primero, y de ser afirmativo, si más de uno tendrá permiso de escritura. Si no se cumplen ambas condiciones, hay soluciones más sencillas. Una buena razón para su implementación es querer eliminar intermediarios, permitiendo que dos o más partes interactúen basando su confianza en la blockchain. 

Si la confianza no es un problema, el empleo de blockchain no representan ninguna ventaja sobre el de una base de datos.

Casos de Uso

Es posible detectar algunos patrones de uso comunes, entre los que se destacan:

  • Finanzas Descentralizadas (DeFi), a través de una plataforma segura para la realización de pagos de forma optimizada, la ejecución de seguros, etc.
  • Gestión de activos digitales, para el intercambio de todo tipo de bienes entre individuos o entidades, tales como entradas a espectáculos, puntos de programas de fidelidad, inmuebles, etc.
  • Cadenas de suministro, para la trazabilidad completa de cualquier producto, desde el productor hasta el consumidor final, ya sean materias primas, alimentos o medicamentos, en el caso de la Farmacovigilancia. Es común además la utilización de dispositivos IoT (Internet-of-Things) para el registro automatizado en las distintas etapas del flujo.
  • Gobernanza, con la implementación de sistemas de Identidad Ciudadana, votación, presupuestos y licitaciones públicas para aumentar la eficacia, calidad y transparencia del Estado.
  • Manejo de la Propiedad Intelectual, creando un registro con fecha, hora y autoría como prueba fehaciente que certifique esos datos.
  • Información certificada de todo tipo, asegurando su veracidad, por ejemplo: Títulos Universitarios.
  • Compartición de datos de forma segura, centralizando la información y permitiendo brindar acceso a ella a quienes la necesiten, por ejemplo, historias clínicas o investigaciones.

Conclusiones

Blockchain, como concepto, es relativamente nuevo, con su primera implementación (Bitcoin) en 2009, su apertura a otros usos en 2015, versiones empresariales surgidas en 2017 y múltiples pruebas de concepto en 2020. No obstante, se trata de la unión de múltiples tecnologías que han existido por largo tiempo, combinadas de forma creativa en una plataforma con usos disruptivos.

Hay quienes consideran que escuchar la palabra Blockchain en la actualidad, es como escuchar Internet a mediados de los 90, y nos invitan a pensar como la misma transformó el mundo en que vivimos para los negocios, comercios, comunicaciones y multimedia. De hecho, muchas veces se compara a las redes blockchain públicas con internet, mientras que las redes privadas serían más bien el sinónimo de intranet.  

Sin necesidad de tener certezas sobre el futuro, resulta evidente que se trata de una herramienta a conocer, dominar y utilizar. No solo aporta valor y seguridad en casos de uso conocidos, sino que también abre la puerta a nuevas oportunidades. Además, en el mundo globalizado en el que vivimos, es cuestión de tiempo para que sumarse a una red existente exija su empleo. Desde Huenei, podemos ayudar a su negocio, ofreciendo servicios de Consultoría, Diseño de la arquitectura de la red y Desarrollo de Aplicaciones, acompañando desde el planeamiento y definición de requerimientos, hasta la puesta en marcha del proyecto final.