Si ha pasado algún tiempo en el mundo del “start up”, definitivamente ha experimentado el ir y venir de las palabras de moda. Bueno, la gestión de proyectos Agile no es solo una tendencia pasajera y de hecho está aquí para quedarse. Las empresas que han cambiado a Agile han experimentado un aumento en la productividad y la innovación.

¿Qué es exactamente Agile?

Antes que nada, es importante entender exactamente qué es la gestión de proyectos Agile antes de dar el paso y cambiar la forma en que actualmente se hacen las cosas en su empresa. Cada vez que se hace esta pregunta en una sala de ejecutivos, consultores, profesionales o estudiantes, lo más probable es que el 99% de los que respondieron fracasen al definir Agile.

Agile se puede describir mejor como un conjunto de valores que los 17 firmantes originales del Manifiesto Agile, acordaron para la Tecnología de la Construcción. Si ha oído hablar de Scrum, Kanban o Lean, estos se refieren a instancias específicas del método Agile.

Agile nació de la necesidad de cambiar la forma en que se desarrolla el software para asi desarrollar todo su potencial.

Los principios del manifiesto incluyen:

• Valorar a los individuos y sus interacciones sobre procesos y herramientas.

• Valorar el software en funcionamiento a través de una completa documentación.

• Respuesta efectiva al cambio después de seguir un plan establecido.

• Valorar la colaboración del cliente en la negociación del contrato.

Por lo tanto, Agile no es solo una herramienta que usarás y descartarás a voluntad. Se trata de un conjunto de valores que tienen en cuenta a las personas y su interacción más que a las herramientas utilizadas. Por lo tanto, es importante que su organización comprenda qué es Agile antes de decidirse a cambiar. Desde el CEO hasta su desarrollador freelance e incluso sus clientes, todos deben estar de acuerdo y comprender el valor del cambio a Agile.

Entonces, ¿qué significa esto para su empresa?

La transición a Agile puede ser difícil para las organizaciones que son rígidas en sus formas tradicionales. Solo alrededor del 60% de dichas compañías logran hacer la transición. Te preguntarás ¿por que?. Bueno, Agile presenta una visión completamente diferente del pensamiento. Por ejemplo, en el curso de su educación, los desarrolladores de software y los expertos en informática se centran casi por completo en la tecnología, los lenguajes, las herramientas y los sistemas. Se requiere un cambio completo de mentalidad para que valoren más a las personas y sus interacciones. Es por eso que se necesita un equipo que pueda adaptarse fácilmente.

Entonces, ¿realmente vale la pena gastar dinero y tiempo en una iniciativa que no afectará directamente las ganancias en el próximo trimestre? Bueno, sí, lo es. Cuando las transiciones se han planificado y ejecutado con cuidado, se ha visto que los equipos de aumentan su productividad en más del 100%, sin mencionar los cambios positivos en la cultura de la empresa. Los clientes están más satisfechos con sus proyectos ya que están incluidos en su desarrollo y los equipos de tecnología dejan de ser causa de gasto y problemas.

Por supuesto, que estan quienes tienen éxito en la transición a Agile, y quienes fracasan. Cambiar a Agile no es fácil, pero puede ser muy gratificante. Lo que se necesita es la capacidad de desaprender las viejas formas y la voluntad de incorporar un nuevo conjunto de valores.