El mundo ha pasado por una serie de períodos importantes que dieron forma a la civilización. Primero, la revolución agraria, luego la revolución industrial y ahora estamos en medio de la era tecnológica. Internet es la principal fuerza impulsora para esta etapa.

Al principio, la única forma de acceder y usar Internet era mediante computadoras. Con el tiempo, tanto el hardware como el software mejoraron. Ahora, podemos acceder a internet con algo más que nuestras computadoras. Además, cada vez más personas se conectan. Se puede decir que nos hemos convertido en un mundo de personas conectadas entre sí.

Sin embargo, no solo las personas se están conectando, sino también las máquinas y otros sistemas inanimados. Tenemos autos, casas, calles y muchas otras cosas. Más que simplemente conectarse a internet, estos sistemas están conectados entre sí. Esto es lo que muchos han llegado a llamar, “Internet de las cosas (Internet of Things, IoT, en sus siglas en inglés)”. Los artículos de uso diario están conectados a internet y se comunican entre ellos.

Les acercamos un ejemplo para ayudar a concebir mejor este concepto. Imagina que estás dejando el trabajo en una tarde fría. Sin embargo, antes de hacerlo, enciendes tu teléfono e inicias la app de su casa. Desde allí, puedes decirle a tu casa que te prepare un café, calentar la casa y escuchar música cuando llegues. Todo esto es posible porque tu casa y los elementos de en ella están conectados a Internet y pueden ‘comunicarse’ entre ellos.

Un mundo de posibilidades

¡Trata de pensar por un momento en el potencial que Internet of Things tiene para ofrecer! Cada vez más dispositivos se vuelven “más inteligentes”. En el sector del transporte, ahora tenemos automóviles sin conductor que se están probando y que pronto llegarán a las carreteras. Los automóviles no solo pueden mapear sus entornos, sino que también se pueden comunicar entre sí y proporcionar información de tráfico. En el sector de TI, hay grandes avances en relación con la Inteligencia Artificial. Con más personas que reciben ayuda en el hogar, como Alexa, imagínese obtener sugerencias de compra de su asistente, en función de lo que sus amigos han estado comprando. O que su refrigerador, a través de su asistente, tenga la capacidad de decirle cuándo su comida está en mal estado porque sabe cuándo la compró. Las posibilidades son infinitas.

Pero aguarda…

Con toda ésta conectividad, se teme que se viole la privacidad. Algunos temen que esta interconexión pueda ser un caldo de cultivo para los piratas informáticos. Otros temen que estos sean los pasos que conducen a un mundo gobernado por máquinas, si se vuelven más inteligentes que nosotros. ¿Qué pasa con los proveedores de estos productos que recopilan información privada?

Para abordar todos estos temores, los gobiernos de los países están comenzando a escribir leyes anticipándose a este mundo nuevo y desafiante. Los creadores de estos productos también están buscando maneras responsables de seguir adelante.

La parte más importante de todo esto, los consumidores, deben marcar firmemente el camino a seguir.

Lo que tenemos ahora es un mundo con un potencial increíble que se está desarrollando ante nuestros ojos. ¿Qué papel jugarás?